Familias y vecinos acompañaron un emotivo recorrido histórico a cargo del Grupo de Investigación Montiel.
Fue una oportunidad para recordar la figura de Antonio Flores.
Posteriormente, se inhumaron sus restos en la parroquia Santa Rosa, donde descansarán definitivamente.
En esta oportunidad, reconocer la historia, también es, fortalecer nuestra identidad para transmitirla a las nuevas generaciones.